Soportar a los Legisladores!

Teodoro Valentin 9 agosto 2009 1

Sobre la teoría fundamental de que los mismos están para establecer leyes sociales, cuyo objetivo es la mejor convivencia y el progreso de la Nación… acaso se considera que los delincuentes -y marginados- son su prioridad?

Dado que los ingresos salariales de los Legisladores, así como sus gastos adicionales, son sustraídos de los impuestos de los ciudadanos, resultando que el regreso de sus servicios nacionales deben corresponder al esfuerzo -y… a la buena voluntad- de los hacedores de la gloria territorial (leáse pobladores naturales).

Contradictoriamente quienes aportan no son los adecuados para ser tratados constitucionalmente dentro de los ámbitos legislativos, olvidando que los protegidos por las leyes se encuentran del mismo lateral social -y moral– que las pautas sociales imponen.

PresoSi bien deben existir leyes que protegan de la delincuencia a los honestos habitantes, no merece mayor atención el bienestar y la salud ética de los infractores a los códigos de la civilización.

Encontramos que el tiempo de debate consumido para incorporar al forajido en su reingreso social, involucrando el sistema de castigo y aprendizaje -o reeducación-, más la medición de la longitud de la condena, es mucho… mucho mayor que la atención prestada a quienes abonan el dinero para sustentar al esquema legislativo.


Si al menos tuviese éxito tanta diatriba… justificaría las horas invertidas!

Pero encontramos en la folclórica realidad que nada de sus esfuerzos tienen buenos resultados, ya que la criminalidad de toda índole invade con el simple correr del tiempo más titulares que las buenas obras gubernamentales.

La preocupación social por el aumento de la edad delicitva castigable, sumándole seudo derechos de buen tratamiento humano con los acusados, y adicionándoles condiciones apropiadas para desarrollar su experiencia con el avance de la edad profesional al salir en libertad sin condena -ni culpabilidad!-, nos topamos con la simpleza de que la sociedad democrática global se encuentra abocada al esmero del trato sociológico adecuado para la supervivencia reprensible.

Esta reunión de jurisprudencia delictiva, sólo permite apreciar que la consideración, así como la misericordia y la compasión, son los patrones que movilizan a los legisladores a la hora de superar emergencias contemporáneas para con los forajidos, desechando los valores de la clemencia para castigar a los honestos compatriotas a la hora de ejecutar los incrementos en los impuestos y en los servicios básicos.

La paradoja de la estructura social demuestra que el ciber parlamentarismo converge hacia caminos alternativos respecto a sus cánones creativos, puesto que el reclamo de la dignidad cívica se desliza por debajo de la máscara de la hipocrecía política.

La aguda atención puesta sobre tanta indignidad… no esconderá eventualmente cierto temor parlamentario a que el rebote de la ley los macule hasta su encarcelamiento?