¡JETAS!
Eso es lo que son los responsables de las subcontratas que trabajan en La Naval de Sestao, con la complicidad claro está, de los responsables del propio astillero.
La verdad que este tipo de hechos no se produciría, si no se permitiera a la patronal hacer y deshacer a su santo antojo. Despedir trabajadores, para ser sustituidos por otros de diferentes nacionalidades cuyo salario es muy inferior a los recién desempleados, no solo es mezquino, sino que supone una irregularidad muy grave.
Es decir, las empresas no respetan ya ni el sistema de Convenios, que de por sí es un “engañabobos” que favorece claramente a la patronal.
Esta vez la cosa se les ha complicado, ya que retribuir a los nuevos trabajadores sin aplicar lo establecido, era poco menos que absurdo, ya que aun contando con la complicidad de una de las partes más afectadas (la de los trabajadores que se ven obligados a trabajar por un ínfimo salario), hay otra parte en todo este tinglado que no está dispuesta a pasar por ahí (los trabajadores despedidos), por lo que denunciando la situación irregular de estos nuevos trabajadores, deben de ser aplicadas las tablas salariales que estipula el Convenio.
Quizás este solo ha sido un intento para en un futuro no muy lejano, aplicar esta desafortunada fórmula.
Los derechos laborales descienden de forma drástica, ya que todos conocemos empresas donde sistemáticamente se vulneran derechos laborales, los cuales no son denunciados por los trabajadores. Ya que en muchos casos, les supone mayores problemas que simplemente silenciarlos.
Las pequeñas y medianas empresas, donde la presencia sindical es muy escasa (y totalmente domesticada) o nula, son un hervidero de trapicheos consentidos por patronal, gobiernos, sindicatos y trabajadores. Quedando prácticamente excluido de esto, las grandes empresas, donde la organización obrera es considerablemente mayor y por tanto, más difícil de hacer “colar” todo tipo de chanchullos.
Aunque no nos engañemos, la gran empresa está cambiando y es una especie en vía de extinción o donde la subcontratación es el 90% de la plantilla.
Un cambio es necesario y no debe de conformarse los trabajadores con no salir muy mal parados de esta crisis, sino que debe de ser firme y empezar a exigir de una vez por todas sus derechos íntegros como trabajadores, ya que las obligaciones las conocemos todos de sobra.
De esta forma, se mejoraría mucho la situación de los trabajadores por cuenta ajena, pero todo ello pasa por no rendirse ante la patronal, Gobierno y sindicatos conformistas.
En todo esto, los hay siempre por desgracia, que quieren sacar tajada. Como la gente del Frente Nacional, que no tiene mejor cosa que hacer más que intentar confundir a los más perjudicados en este caso, a través de propaganda racista y xenófoba.
Por último, se me antoja una pregunta, ¿con que gente llenarán ahora el hotel que están construyendo en las inmediaciones del astillero, preparado para albergar “casualmente” a trabajadores?
Lo dicho, jetas.

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